martes, septiembre 17, 2013

OMS, demencia: una prioridad de salud pública

Entre 2000 y 2050, la población mundial de más de 60 años se duplicará, y pasará de aproximadamente el 11% al 22%. Se prevé que el número absoluto de personas mayores de 60 años pase de 605 millones a dos mil millones, durante el mismo periodo.
En la Unión Europea, los mayores de 65 años se estima que en 2050 alcanzará un 27,5%. Por lo que respecta a España, en esta misma facha alrededor del 35% de la población superará los 65 años; y los mayores de 80 años, siguen la misma progresión y serán más del 4% en 2025 y más del 8% en 2050.
Este envejecimiento poblacional se produce a nivel mundial, y será más rápido en los países de ingresos medios y bajos. En la América Latina el envejecimiento es elevado como ocurre en Uruguay con 17,7% de personas mayores de 60 años.
El envejecimiento demográfico se puede ver como un problema, pero en sí, no lo es, todo lo contrario, es una riqueza, eso sí plantea necesidades de orden personal, familiar, de salud, socioeconómicas, etc. Así que lo que plantea el aumento de las personas adultas mayores es un reto, al que hay que da respuestas con políticas adecuadas e innovadoras, pero teniendo en cuenta que los verdaderos protagonistas son las personas mayores.
Un informe titulado “Dementia: a Public Health Priority”  (“Demencia: una Prioridad de la Salud Pública”) de la Organización Mundial de la salud (OMS/WHO) publicado en el 2012, insta a los países a considerar a las demencias como prioridad de salud pública. En este informe podemos extraer interesantes datos.

lunes, diciembre 31, 2012

Alzheimer_2012

Aspectos terminológicos
Aunque en la actualidad sabemos que el término demencia ha evolucionado y no significa lo mismo que hace 50 años, es frecuente encontrarse  en muchas publicaciones que se dedican a la promoción y educación para la salud, algunas muy populares como blogs, páginas de Facebook y otras, en las que podemos leer: demencia presenil o senil (Alzheimer). Mucho peor es cuando el profesional de la salud, emplea estos términos, bien porque no conoce el diagnóstico (por falta de tiempo o de recursos) y se apresuran a considerar que los olvidos de memoria y desorientación de una persona adulta mayor lo identifican con una posible demencia senil.
Estos términos de presenil y senil no se deben emplear porque no tienen ningún valor diagnóstico al no establecer la causa de las alteraciones, y además da la sensación de que la demencia se debe al propio proceso de envejecimiento. Y las consecuencias de todo esto son graves porque retrasan la instauración de un tratamiento, si no para curar (la EA no tiene cura por ahora) si para retrasar su evolución.
Hasta mediado del siglo la EA se la denominaba demencia degenerativa presenil porque se pensaba que solo afectaba a personas alrededor de los 50 años. Y demencia senil a las personas que la padecían a partir de los 75 años.
Cuando se descubrió que las alteraciones neurodegenerativas de la demencia degenerativa presenil y demencia senil  eran iguales, se propuso el término de Demencia Tipo Alzheimer (DTA), en la que distinguíamos la Enfermedad de Alzheimer (EA) en personas más jóvenes y la Demencia senil tipo Alzheimer (DSTA) en los más mayores.
En la actualidad simplemente hablamos de Enfermedad de Alzheimer (EA), que puede ser de Inicio Precoz o temprana (antes de los 65 años) y de Inicio Tardío (después de los 65 años).

El envejecimiento y las demencias
Entre 2000 y 2050, la población mundial de más de 60 años se duplicará, y pasará de aproximadamente el 11% al 22%. Se prevé que el número absoluto de personas mayores de 60 años pase de 605 millones a dos mil millones, durante el mismo periodo.
En la Unión Europea, los mayores de 65 años se estima que en 2050 alcanzará un 27,5%. Por lo que respecta a España, en esta misma facha alrededor del 35% de la población superará los 65 años; y los mayores de 80 años, siguen la misma progresión y serán más del 4% en 2025 y más del 8% en 2050.
Este envejecimiento poblacional se produce a nivel mundial, y será más rápido en los países de ingresos medios y bajos. En la América Latina el envejecimiento es elevado como ocurre en Uruguay con 17,7% de personas mayores de 60 años.
El envejecimiento demográfico se puede ver como un problema, pero en sí, no lo es, todo lo contrario, es una riqueza, eso sí plantea necesidades de orden personal, familiar, de salud, socioeconómicas, etc. Así que lo que plantea el aumento de las personas adultas mayores es un reto, al que hay que da respuestas con políticas adecuadas e innovadoras, pero teniendo en cuenta que los verdaderos protagonistas son las personas mayores.
Un informe titulado “Dementia: a Public Health Priority”  (“Demencia: una Prioridad de la Salud Pública”) de la Organización Mundial de la salud (OMS/WHO) publicado en el 2012, insta a los países a considerar a las demencias como prioridad de salud pública. En este informe podemos extraer interesantes datos.

Frecuencia
A nivel mundial la prevalencia de las demencias, aumenta de forma exponencial entre 65 y 85 años y se multiplica por 2 cada 5 años, alcanzando un 20% para personas mayores de 80 años, y un 25% para personas mayores de 85 años, es decir una de cada cuatro personas. 
Son muchos los estudios que confirman que la demencia más frecuente es la que provoca la enfermedad Alzheimer (EA), llegando hasta el 86%, le sigue la demencia vascular, la demencia por cuerpos de Lewy y la demencia fronto-temporal. Si quieren ampliar estos datos.

Los nuevos criterios para el diagnóstico de EA
Las investigaciones llevadas a cabo entorno al Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y la EA han hecho que cambien los criterios para el diagnóstico de esta enfermedad. Por primera vez en 27 años se han actualizado las directrices para el diagnóstico clínico de la enfermedad de Alzheimer. Actualmente hay datos suficientes para confirmar que el Alzheimer es un proceso continuo de etapas, definiéndose tres estadios de la misma. Así para llegar a tener una demencia la secuencia sería envejecimiento normal (con estado cognitivo normal), un envejecimiento con signos patológicos leves (DCL) y demencia que dependiendo del subtipo de DCL  pueden evolucionar a diferentes tipos de demencia.
El criterio original ponía el foco en la última etapa, en la que los síntomas de demencia eran ya evidentes.
Las tres etapas o fases serían:
  • Preclínica: no hay sintomatología pero si puede haber cambios a niveles moleculares y celulares.
  • Deterioro cognitivo leve (DCL): síntomas leves.
  • Enfermedad de Alzheimer: con sintomatología manifiesta
En la fase preclínica si bien no hay síntomas, si hay cambio cerebrales. Aparecen placas amiloide que se pueden detectar con escáneres funcionales como PET (tomografía por emisión de positrones). También se puede emplear la Tomografía por emisión de fotón único (SPECT) que mide imágenes tridimensionales del metabolismo cerebral.

En el liquido cefalorraquídeo (LCF) se pueden detectar elementos que son verdaderos biomarcadores.

Los criterios de Petersen se han considerados demasiado restrictivos; lo que ha llevado al Grupo de Trabajo de DCL del Consorcio Europeo sobre la Enfermedad de Alzheimer, a proponer nuevos criterios que fueron publicado en el Journal of Neurology, Neurosurgery & Psichiatry (2006). Estos criterios diagnósticos son:
  • Quejas cognitivas procedente de los pacientes o sus familiares.
  • La presentación de una disminución de la función cognitiva en relación a las capacidades previas durante los 12 últimos meses por el paciente o informante.
  • Los trastornos cognitivos como se evidencia por la evaluación clínica (deterioro de la memoria o en otro dominio cognitivo).
  • Ausencia de grandes repercusiones en las actividades de la vida diaria, aunque el paciente puede referir dificultades en las actividades diaria complejas.
  • Ausencia de demencia.
Seguidamente se establece el subtipo de DCL: amnésico, no amnésico de multidominios cognitivos, no amnésico de un solo dominio cognitivo.
Y finalmente identificar el subtipo etiopatogénico. El subtipo amnésico evolucionaría a AE. El subtipo único no amnésico podría evolucionar a demencia frontotemporal, demencia cuerpos de Lewy, demencia vascular o Afasia primaria progresiva. En la afectación multidominio podría evolucionar a EA, demencia vascular, seguir como un envejecimiento normal o depresión.

El problema de basarse en los criterios establecidos para determinar el DCL qué pacientes evolucionaran a EA. Sólo estimamos un porcentaje, así de los pacientes con DCL un 10-15 evolucionan a EA al cabo de un año; tras tres años de seguimiento desarrollaran la enfermedad el 50%; otros a los distintos tipos demencias vistos anteriormente; y, en algunos, incluso puede desaparecer el DCL.

Esta fase Prodrómica de la enfermedad suele ser larga, hasta 10 años, y algunas investigaciones detectan cambios cerebrales hasta 15, 20 o más años  antes de que aparezcan los primeros síntomas de la EA.
Si quieren ampliar los nuevos criterios para el diagnóstico puede hacerlo aquí.
El diagnóstico preclínico de la EA prácticamente solo se emplea en los proyectos de investigación. Las técnicas son muy complejas y muy costosas para aplicar en la práctica clínica de manera rutinaria.
Podemos afirmar que el diagnóstico preclínico de la EA (personas sin síntomas) se puede realizar en la actualidad. Muchas personas a las que se le analizan su LCR en busca de biomarcadores, dan positivos, siendo indicio de que en su cerebro se han producido alteraciones compatibles con la EA pero sin presentar síntomas ni deterioro cognitivo. El problema radica en averiguar que personas desarrollaran la EA y que factores de  riesgos intervienen. En definitiva, la cuestión es elaborar perfiles de riesgos de personas a las que se les pueda aplicar tratamientos específicos preventivos. Esto sería lo ideal porque estaríamos ante una prevención primaria. Pero es necesario encontrar algún biomarcador fiable y especifico.
Por ahora se sigue realizando el diagnóstico habitual cuando han aparecidos los síntomas de la enfermedad que lleva al paciente y/o familiar a las primeras consultas médicas.

Mi blog
En mi blog Geros. Temas degerontología podéis encontrar artículos sobre el envejecimiento en general y la EA en particular. Así, Habilidades Comunicativas en general y Alteraciones del Lenguaje en la EA, En cuanto capacidades cognitivas los Sistemas de Memoría y Alteraciones de la Memoria en la EA.
En cuanto a los trastornos psicológicos y conductuales: la Apatía en la EA, Trastornos de la Conducta Alimentaria, Síntomas Psicológicos en la EA.
Sabido es que la EA la padece el enfermo y la sufre los familiares. En este sentido el cuidador principal debe de formarse, informarse y cuidarse, en el Impacto en el Cuidador de la EA, encontrará algunas pautas importantes.
También en temas como Diabetes y Deterioro Cognitivo, la Anosmia en la EA, Aproximación a la Enfermedad de Parkinson, La Disfagia encontraréis conceptos y herramientas de manejo del paciente.
Y otros artículos que creo que le puede resultar interesante.

Referencias
En el blog también hay referencias importantes en las que se basan los artículos.
En los últimos años se ha incrementado los estudios y la investigación sobre la EA en particular y las demencias en general, sobresaliendo el diagnóstico y la búsqueda de biomarcadores, la etiopatogenia aceptándose que su causa es compleja y multifactorial, la genética de la EA ha avanzado notablemente hasta el punto de que hace 15 años no conocíamos nada de los mecanismos genéticos de esta enfermedad. A partir del 2004 aparecen los biomarcadores.
Por otro lado la OMS, consiente de los retos que plantea las demencias ha instado a los países llevar a cabo políticas comunitarias en la que concreticen Planes Nacionales que presten atiendan a estas enfermedades de una manera global e integral, desde la investigación a la atención Sociosanitaria Centrada en la persona. Hasta el momento solo 8 países ha elaborados estos planes, aunque otros cuantos están en ello.
Las redes sociales prestan un importante apoyo a la Promoción y Educación para la Salud, en este sentido la formación, información, el conocimiento de estudios e investigaciones es importantes para profesionales, para cuidadores es fundamental y para el público en general.

El Facebook, con sus páginas, grupos, perfiles desempeñan una labor muy importante, independientemente de que ciertas cosas que no nos gusten demasiados. No haré mención de ningún, porque sería injusto al no mencionar otros, pero en la mente de todos están algunos importantes y que pueden servir de referencia.

Quiero hacer mención aparte de Alzheimeruniversal 2.0, extraordinario Blog y de referencia.

Las Afas (asociaciones de familiares de Alzheimer) desempeñan una labor muy importante de información, formación y asistencia, en la que los familiares y cuidadores encuentran apoyo constante. 

Evidentemente para las personas con formación en la búsqueda de información pueden acudir a las Bases de datos especializados.

Deseo que esta última publicación del 2012 sea de vuestro interés.
FELIZ 2013.

miércoles, octubre 24, 2012

Diabetes y deterioro cognitivo


Diabetes y prediabetes
La diabetes es una enfermedad metabólica que afecta a diferentes tejidos y órganos. Y a largo plazo puede producir retinopatías (afectación inflamatoria de la retina), nefropatías (afectación renal), neuropatías (afectación del sistema nervioso periférico), problemas cardiovasculares (ictus, infarto,..) y deterioro cognitivo.
Para detectar la prediabetes, se pueden utilizar dos pruebas:
La prueba de glucosa en el plasma, que se practica en ayunas (Fasting Plasma Glucose, FPG) y la prueba oral de tolerancia a la glucosa, también en ayunas (Oral Glucose Tolerance Test, OGTT. Se puede dar los resultados en mg/dl o mmol/L.
En la prueba FPG, se mide la glucosa en la sangre a primera hora de la mañana, sin que haya consumido alimentos desde al menos 12 horas antes.
Entre 70 y 100 mg/dl = los niveles de glucosa son normales.
Entre 100 y 125 mg/dl = glucosa alterada en ayunas o prediabetes.
126 mg/dl, o un número mayor = presencia de diabetes.
Si los valores de la prueba son de 126 mg/dl o más se debe repetir el examen de sangre para confirmar la diabetes.
En la prueba OGTT, se mide el nivel de glucosa en la sangre después del ayuno y dos horas después de ingerir una solución rica en glucosa. Si
140 mg/dl, o menor = normal.
Entre 140 mg/dl y 199 mg/dl = intolerancia a la glucosa.
200 mg/dl, o mayor = padece diabetes.
Es importante recalcar que la prediabetes puede prevenirse y también revertirse con una dieta adecuada en donde se sustituyan hidratos de carbonos refinados por polisacáridos, alimentos como frutas y verduras, y también muy importante realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado al día.
Diabetes y deterioro cognitivo
Varios estudios han puesto de manifiesto que la diabetes (enfermedad metabólica) puede ser un factor de riesgo de una enfermedad degenerativa como es el Alzheimer, llamando a esta diabetes tipo 3.
Parece ser que las personas con diabetes tipo 2 tienen entre 2 o 3 veces más probabilidad de desarrollar algún tipo de demencia. Otros estudios afirman que existe una correlación entre obesidad y/o síndrome metabólico y EA.
En un estudio del 2005 se encontró que los niveles de insulina de los fallecidos por Alzheimer eran más bajos de lo normal, y también que las zonas más afectadas por la EA, tenían niveles más bajo de insulina.
En una investigación del 2009, se destaca que la insulina, deja de actuar cuando se desarrolla la EA. En este estudio se propuso un tipo de diabetes, tipo 3, en la que los niveles de insulina en el cerebro y los receptores implicados serían menores en la EA.
 Bibliografia.
Craft S (2005). Síndrome de Resistencia a la insulina y la enfermedad de Alzheimer 's enfermedad : la edad y la obesidad relacionados con efectos sobre la memoria, el amiloide y la inflamación. . Neurobiol Envejecimiento 2005 Dec; 26 Suppl 1:65-9. Epub 2005 2 de noviembre.
S Roriz J-Filho, et al. (2009). Prediabetes. Envejecimiento del cerebro, y la cognición. Biochim Biophys Acta. 2009; 1792 (5) :432-43. Epub 2008 16 de diciembre.
Salacz P , E Csibri (2011). Diabetes mellitus y la enfermedad de Alzheimer.

jueves, septiembre 20, 2012

Trastornos de la memoria en la EA


 “Una memoria ejercitada es guía más valiosa que el genio y la sensibilidad”.
(Johann Christoph Friedrich von Schiller)
Sabemos que  a lo llamamos memoria, en realidad son diferentes memorias que consiste en registrar, almacenar y utilizar la información que percibimos por los diferentes canales sensoriales: visual, auditivo, epidérmico, etc.
Una de las características más importantes de nuestra memoria es que no es un estado sino un proceso activo, mediante el cual no nos limitamos a guardar la información tal cual, como si fuera un almacén donde ponemos cosas, sino que la consolidamos y modificamos.
Pero la memoria, esta maravillosa capacidad cognitiva, puede fallar. Imaginemos que tenemos un AVC (accidente vasculo cerebral) o una enfermedad neurodegenerativa, pues toda la información que olvidamos antes de la enfermedad es lo que llamamos amnesia retrógada; y la incapacidad para aprender algo, fijar algo nuevo, es lo que se denomina amnesia anterógrada.
En el caso de la EA el déficit de memoria es el trastorno fundamental que define la enfermedad, es como su marca, pero cuidado, la EA y otras demencias pueden iniciarse con otros síntomas, como apatía, anosmia, depresión y ansiedad, irritabilidad, conducta sexual inapropiada, etc. Dicho de otro modo podemos tener Alzheimer sin problemas de memoria, y es que hay que diferenciar que no es lo mismo EA que demencia. La EA es la enfermedad orgánica neurodegenerativa que nos conduce inexorablemente a la demencia, que la manifestación de un conjunto de síntomas que constituyen el síndrome demencial, entre los que se encuentran, el afásico-apráxico-agnósico (no habla, ha perdido las habilidades instrumentales y no conoce) esto es en término generales, porque la enfermedad se manifiesta de manera muy diferente en cada persona.

¿Y cómo afecta el alzheimer a nuestra memoria?

Memoria episódica
Pues lo primero que se afecta es la memoria episódica que es de carácter explicito, es decir, consciente. Se manifiesta por olvidos progresivos de los acontecimientos vividos (amnesia anterógrada). Inicialmente, estos olvidos afectan a los acontecimientos vividos en la actualidad más reciente. Más adelante se van borrando recuerdos cada vez más antiguos (amnesia retrógrada), siguen la Ley de Ribot. Estas alteraciones contribuyen, en parte, a la desorientación en el tiempo y el espacio que sufren los enfermos de Alzheimer.
El trastorno de la memoria episódica da lugar a síntomas como: haber ido a visitar a un amigo y no recordarlo, preguntar repetidamente sobre algo, olvidar los encargos o las citas, leer un libro y al día siguiente no recordar lo leído, negar hechos recientes… Estos ejemplos corresponden a fallo de la memorización, es decir, a la amnesia anterógrada. Cuando los trastornos son más graves, los pacientes pueden olvidar el nombre de los hijos, el fallecimiento de un familiar ocurrido muchos años antes, el lugar donde trabajaron o vivieron… Estos ejemplos corresponden a la supresión de información ya registrada, es decir, a la amnesia retrograda. Cuando falla la memoria más reciente y aún está preservada la remota pueden darse situaciones como, por ej haber olvidado que hace poco se ha celebrado las bodas de oro, pero recordar relativamente bien detalles del día de la boda.
Los correlatos neuroanatómicos de la memoria episódica son la corteza entorrinal, el hipocampo y el circuito límbico que incluye el cíngulo, los fórnix, tálamo anterior y cuerpos mamilares.
Esta memoria se explora pidiendo al enfermo que aprenda una determinada información: una dirección, una historia corta,… y haciendo que la recuerde después de un tiempo. Si no la recuerda, se puede hacer la prueba de administrarle pistas. Si aun así no la recuerda tiene un déficit de fijación de la información: patrón amnésico hipocámpico del Alzheimer.
Si el rendimiento mejora con las pistas, el déficit es de evocación (patrón frontosubcortical característico de la depresión o la enfermedad vascular subcortical y otras demencias subcorticales).
Los estudios de neuroimagen muestran atrofia precoz  de estas zonas cerebrales.

Memoria operativa
Es la capacidad de mantener temporalmente la información en la mente y manipularla mientras se realizan tareas mentales. Constituye otro elemento habitual en las fases iniciales de la enfermedad de alzheimer. En la EA se altera la capacidad propia del sistema de planificación y control atencional (el llamado
El trastorno de las capacidades de memoria de trabajo se manifiesta en tareas cognitivas de la vida diaria básicas, instrumentales y avanzadas (AVD-B-I-A), como el cálculo del dinero en una compra, la compresión de frases complejas, el razonamiento y la resolución de problemas o el seguimiento  de una conversación entre varias personas. Los pacientes fallan, en especial, en las tareas que requieren planificación y control, es decir, las habilidades ejecutivas.

Trastorno de la memoria semántica
La memoria semántica es la de los conocimientos y no está sujeta ni al tiempo ni al espacio.
La alteración de esta memoria se manifiesta por olvido progresivo de los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida. Se va perdiendo el conocimiento de los  objetos, de su uso, de los gestos, de la palabra. Este trastorno aparece en múltiples situaciones: la persona es capaz de repetir o leer una palabra pero no poder evocar su significado, mostrar extrañeza ante un objeto y no saber manipularlo (semántica de uso), etc.

Trastorno de la memoria procidemental
Es una memoria de procedimientos automáticos, de aprendizajes no conscientes, como montar en bicicleta. Se encuentra preservada en la EA, al menos en las fases iniciales. En estos casos, el paciente es capaz de realizar aprendizajes de tareas, aunque es incapaz de recordar las sesiones y el proceso de aprendizaje: el aprendizaje se realiza a nivel no consciente.
Esta memoria no declarativa no tiene correlaciones anatómicas con los lóbulos temporales mediales y diencéfalo, motivo por el que muchos pacientes con EA pueden tener alteraciones en estas zonas del cerebro con amnesia  de memoria episódica o semántica pero pueden conservar habilidades motoras como la de tocar el piano, etc.

Procesos de la memoria
Nuestra memoria no es un almacén inactivo de recuerdos, todo lo contario, en su génesis intervienen:
  •        Codificación, mediante la cual se realiza la recepción y el procesamiento de la información recibida, es decir, se registra la información.
  •    Almacenamiento y consolidación, es la creación de un registro permanente de la información.
  •       Recuperación o evocación o recordar la información almacenada.

Así pues, podemos decir que la memoria humana es la función cerebral que resulta de conexiones sinápticas entre neuronas mediante la que el ser humano puede retener experiencias pasadas. Los recuerdos se crean cuando las neuronas integradas en un circuito se activan y refuerzan la intensidad de las sinapsis, memoria a corto plazo (MCP). Si este reforzamiento es permanente, se produce el proceso de consolidación y estaríamos ante lo que llamamos memoria a largo plazo (MLP).
Estamos viendo que nuestra memoria tiene una base neurobiológica: neuronas con sus axones y dendritas, sinapsis, neurotramisores, genes y proteínas. Precisamente en un estudio reciente investigadores israelíes han descubierto que la proteína PSD-95 interviene en la génesis de la memoria.

Los cuidados de la memoria
La memoria pertenece a nuestro cerebro y a nuestra mente, y a diferencia de los animales que solo viven el presente, nos sirven para recordar el pasado y planificar nuestro futuro.
Algo tan maravilloso como la memoria, la cuidamos poco, diría que muy poco. Y que podemos hacer para preservarla, pues muchas cosas.

1. La alimentación y nutrición, que sea adecuada, esto es, suficiente en calidad y cantidad. Que sea equilibrada con todos los nutrientes. Eliminando grasas animales y azucares, cantidad adecuada a nuestra constitución, edad, circunstancias fisiológicas y procesos patológicos.
Una copa de vino tinto con la comida es muy beneficiosa. Antioxidante.
En definitiva que sea saludable, cardioprotectora y neuroprotectora. Tipo mediterráneo por ejemplo.

2. Evitar los tóxicos: tabaco, alcohol y demás sustancias aditivas, casi todas producen muerte celular o dañan las sinapsis.
3. Evitar los factores de riesgos cardiovasculares: obesidad, hipertensión, colesterol, … y diabetes.
4. Manejo adecuado del estrés.
5. Ejercicio físico adaptado a la edad de la persona, siempre mejor aeróbico. Mínimo media hora diaria al menos cinco días a la semana.
6. Sueño de calidad y las horas suficientes según edad.
6. Mantener relaciones interpersonales y sociales activas. Evitar el aislamiento social.
7. Actitud optimista ante la vida.
8. Ejercitar la memoria con actividades cognitivas: leer, juegos, crucigramas,…
9. Para aquellas personas que empiezan a tener trastornos de memoria asociados a la edad, es esencial acudir a talleres de memoria.
Todos estos cuidados y actividades son saludables y neuroprotectoras que crean salud. No olvidemos que el estilo de vida es fundamental para nuestra salud.
Para acabar este artículo pensemos que nuestro cerebro es muy “listo”, en cualquier momento se cuelga, como la memoria RAM de un ordenador, es nuestra memoria de trabajo, pero no se apure, no se ponga nervioso/a, espere, la información volverá; aunque parezca que no, él, nuestro cerebro, esta trabajando activamente para resolver el problema en nuestras redes sinápticas, solo ha sido un olvido…. Pero si esto se repite mucho, y se da cuenta que le ocurre a menudo y sobre todo que no recupera la información, pida ayuda profesional.


martes, septiembre 18, 2012

Los sistemas de memoria

“La memoria es una función cognitiva que permite al ser humano registrar las diferentes informaciones que llegan al cerebro, almacenarlas y utilizarlas cuando sea necesaria o cuando se requiera. La memoria permite el encadenamiento y conexión temporal de unos sucesos con otros, ayudando a unir experiencias a lo largo del devenir temporal de los días, meses y años”. Markowitsch (2000)
“Si nuestras memorias fuesen perfectas y no fallasen nunca en los momentos de necesidad probablemente no sentiríamos el menor interés por ellas”. Ch.N. Cofer (1976).
Habitualmente somos poco conscientes de la importancia y del uso de nuestra memoria, solo nos damos cuenta de ella en algunos momentos en que recordamos algo, pero no es así, porque todas nuestras actividades, todo lo que hacemos, es decir nuestro comportamiento, depende en gran medida de la integridad de la nuestra memoria.
1. Explicación de la memoria
La memoria no puede ser estudiada desde una sola perspectiva, sino que por su complejidad y su funcionamiento ha de ser explicada desde varios niveles de análisis.
En 1885, H. Ebbinghaus inicia los estudios experimentales de la memoria estudiando las curvas de aprendizaje y de olvido, creando listas de sílabas sin sentido.
La psicología conductista en la primera mitad del siglo XX, no presta especial interés por el estudio de la memoria, excepto algunos psicólogos experimentales, principalmente norteamericanos, que estudian la conducta verbal, mediante el aprendizaje de pares asociados (el primer par de palabra es el estímulo y el segundo la respuesta).
A partir de los años 50, con el inicio de la psicología cognitiva la investigación de la memoria se convierte en un tema central desde la perspectiva del procesamiento de la información.
Como sabemos, la memoria se puede considerada como un almacenamiento de información. En el que distinguimos:
  • Codificación, mediante la cual se realiza la recepción y el procesamiento de la información recibida, es decir, se registra la información.
  • Almacenamiento, es la creación de un registro permanente de la información.
  • Recuperación o evocación o recordar la información almacenada.

En la actualidad la memoria se estudia, desde una perspectiva psicológica que pretende explicar la memoria, sus sistemas, sus funciones y la relación con nuestro comportamiento. Por otro lado, desde un nivel neurofisiológico, intentando conocer las estructuras nerviosas y funcionamiento implicados en los procesos de memoria.
2. Los sistemas de memoria
De las múltiples funciones que la memoria realiza y la distinta información sensorial que almacena nace el concepto de sistema de memoria. Desde este punto de vista lo que llamamos memoria es en realidad un conjunto de entidades (memorias diferentes) que hacen funciones diversas pero que no actúan de manera independiente sino cooperativamente.
Podemos definir el concepto de sistema de memoria como un sistema con la capacidad de registrar, almacenar y utilizar posteriormente esta información.
El psicólogo norteamericano William James (1890) fue el primero en distinguir entre memoria primaria y memoria secundaria que juntos con los estudios de Broadbent sobre la atención sirvieron de antecedente para el Modelo Multi-almacén de Atkinson y Shiffrin (1968).
Son los primeros modelos que intentan dar una explicación global de los sistemas de memoria o estructuras que integran la memoria humana. Dividen a la memoria entres sistemas:
  •        Memoria sensoria (MS): en este sistema se registran las sensaciones y permite reconocer las diferentes car acterísticas de los estímulos.
  •          Memoria a corto plazo (MCP): contiene la información que necesitamos en el presente.
  •     Memoria a largo plazo (MLP): almacena todos nuestros conocimientos para ser utilizados posteriormente.

3. Memoria sensorial
Se denomina memoria sensorial a la capacidad de retener brevemente los estímulos percibidos a través de los sentidos. Aunque hay pruebas de esta memoria, estas son contradictorias, por eso se duda de su existencia como sistema independiente. Se organiza en:
La memoria icónica
Los estímulos visuales duran más tiempo del que realmente permanece delante de nuestros ojos. Esta permanencia es necesaria para que se pueda completar los procesos de percepción aún en ausencia del estímulo. Los estímulos visuales genera una huella isomórfica de la realidad. O sea es una replica del estímulo pero sin significado para nosotros, no se ha reconocido aún el objeto. Entonces, ¿cómo dotamos de significado a los objetos? Porque la Memoria Funcional u operativa o de trabajo, que es una capacidad de la Memoria a Corto Plazo (MCP) conecta los estímulos que entran con alguna representación que tenemos en la memoria a largo plazo (MLP). La memoria icónica o visual es de muy corta duración, entre 200 y 300 mseg y registra imágenes y figuras.
La memoria ecóica
Es un sistema parecido a la memoria icónica y se ocupa de registrar los estímulos auditivos, sonidos y palabras. Se estima que su duración es superior a la de la memoria icónica, entre 1 y 2 segundos.
4. Memoria a Corto Plazo (MCP)
Toda información seleccionada y atendida por la memoria sensorial se almacena durante un cortísimo periodo de tiempo (menos de 1 minuto)  en el sistema de memoria a corto plazo, con una capacidad limitada a (7+- 2) elementos.
Esta memoria se conoce también con los nombres de memoria inmediata, memoria primaria, memoria activa o memoria operativa (Working memory), siendo utilizado este último término por vez primera por Alan Baddeley en 1976 para explicar que la memoria de trabajo realiza dos funciones: primero, es capaz de mantener una información en la mente no estando dicha información presente. Segundo, puede manipular esa información permitiendo intervenir en otros procesos cognitivos superiores. El concepto de memoria de trabajo de Baddeley y Hitch fue ampliado por Barddely (2000) añadiendo el buffer episódico, quedando el modelo con los siguientes cuatros componentes:
  •       Sistema ejecutivo o ejecutivo central: es un modelo análogo al del Sistema Atencional Supervisor (SAS) de Shallice y Norman “es un sistema por medio del cual se llevan a cabo tareas cognitivas en las que interviene la memoria de trabajo, y que realiza operaciones de control y selección de estrategias” (Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005).
  •     Bucle fonológico: “hace referencia a un proceso de control basado en el repaso articulatorio. Este subcomponente actúa, por tanto, como en un sistema de almacenamiento provisional que le permite utilizar el sistema subvocal hasta que su cerebro procese esa información. Es relevante para el almacenamiento transitorio del material verbal y para mantener el habla interna que está implicada en la memoria a corto plazo” ( Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005).
  •     Agenda visuoespacial: “opera de forma similar al bucle fonológico, sólo que su contenido se centra en mantener y manipular imágenes visuales” (Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005). Su función sería la creación la creación de imágenes, o en el aprendizaje de un itinerario.
  •   Buffer episódico: “.Se trata en definitiva, de un sistema de donde se almacena simultáneamente información de los dos primeros componentes y de la memoria a largo plazo, de modo que se crea una representación multimodal y temporal de la situación actual” (Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005).  

                             Diagrama de flujo entre Memoria Operativa y Memoria Episódica  según Baddeley (2000)

Memoria a Largo Plazo (MLP)
La memoria a largo plazo (memoria remota, memoria diferida), permite que la información se almacene de forma duradera. Podemos dividir esta memoria en memoria explícita (declarativa) y memoria implícita (no declarativa).
Memoria implícita
Este tipo de memoria se caracteriza porque no contiene recuerdos y su funcionamiento es inconsciente. Es la  base de formas de aprendizaje mecánico (hábitos), montar en bicicleta, conducir, tocar un instrumento musical, etc. La memoria no declarativa no tiene correlaciones anatómicas con los lóbulos temporales mediales y diencéfalo, este es el motivo porqué muchos pacientes con EA pueden tener alteraciones en estas zonas del cerebro con amnesia  de memoria episódica o semántica pero pueden conservar habilidades motoras como la de tocar el piano, etc.
Memoria explícita
Comprende el conocimiento objetivo de las personas, los lugares y los objetos y lo que ello significa. Esta memoria es consciente.
Está correlacionada con el sistema hipocampal y otras estructuras del lóbulo temporal medial del cerebro. El hipocampo es sólo una estación transitoria en el camino hacia la memoria a largo plazo. El almacenamiento a largo plazo del conocimiento episódico y semántico radica en diferentes áreas de la corteza cerebral (Morgado, 2005).
Cuando se produce lesión en las áreas de asociación desaparecen o se alteran los recuerdos almacenados en estas áreas antes de producirse el daño.
Tulving fue el primero en clasificar la memoria explícita en episódica y semántica:
Memoria episódica
La memoria episódica o autobiaográfica almacenar y recordar acontecimientos de nuestra vida.
Las áreas de la neocorteza que aparecen estar implicadas es este sistema de memoria son las zonas de asociación de los lóbulos frontales. Estas áreas prefrontales trabajan con otras zonas de la corteza para posibilitar el recuerdo de dónde y cuándo sucedió un acontecimiento (Kandel, 2001).
Memoria semántica
La memoria semántica hace referencia a los conocimientos, “el saber”, “la cultura” de una persona. No está sujeta a una referencia espaciotemporal, (¿Cuál es la capital de España?).


Clasificación y localización anatómica.
Adaptado de Squire y Knowlton (2000)  (José María Ruiz-Vargas, Memoria y Olvido, Editorial Trotta 2002.



Referencias:
Atkinson, R., y Shiffrin, R. (1968). Human memory: A proposed system and its control processes. En K. W. Spence y J.T. Spence (Eds.). The psychology of learning and motivation: Advances in research and theory (Vol. 2). New York: Academic Press.
Baddeley AD, Hitch GJ. (1974). Working memory. In Brower GA, ed. The psychology of learning and cognition. New York:Academic Press.
Baddeley, AD. (2000). The episodic buffer: a new component of working memory. Trends Cogn Sci, 4, 417-23.
Kandel, R. (2001). Principios de neurociencia. Madrid: Editorial McGRAW-HILL/ INTERAMERICANA (pp. 1227 – 1246).
Ruiz-Vargas, JM (1995). Psicología de la memoria. Alianza.
Tirapu-Ustárroz, J. y Muñoz-Céspedes, J.M. (2005). Memoria y funciones ejecutivas. Rev. Neurol; 41(8): 475-484.
Tulving, E. y Thomson, D.M. (1973). Encoding specificity and retrieval processes in episodic memory. Psychological Review, 80, 352-373.

martes, agosto 21, 2012

Cuidando la memoria

Este escrito ya fue publicado en el Facebook, ahora lo hago en mi Blog. El próximo día 21 de setiembre es el Día Mundial del Alzheimer.
Luis Fernández
Barcelona, 23.10,2011
Cuidando la memoria

"Veredas era una ciudad pequeña donde todos se conocían y sabían de sus virtudes y maldades. En la parte alta vivía una dama por la que no pasaban los años, como Fausto de Goethe parecía haber hecho un pacto con el diablo. Era de mediana estatura pero esbelta pero con las curvas suficientes para llamar la atención. Todos los días, sobre
las nueve y media de la mañana jóvenes y no tan jóvenes se juntaban en una pequeña plaza por donde ella seguro pasaría camino de la única iglesia del pueblo, no se sabe muy bien si daba gracias o pedía favores o ambas cosas.
De pronto el murmullo se tornó silencio y todos miraron en la misma dirección, hacia el otro extremo de la calle de Santa María la Mayor, y alli estaba ella que avanzaba erguida en sus diez centrimetro de color negro y faldilla ajustada azúl marino blusa blanca y rebeca de un celeste precioso y bolso perfectamente conjuntado. Y conforme pasaba todos giraban la cabeza para mirar y admirar su atractivo personal, y es que su piel era de un moreno trigueño y ojos verdoso que nadie se atrevían a mantener la mirada no más de unos segundos lo suficiente para que ella le regalara una leve sonrisa que todos aceptaban como un cumplido, pues sabían que eso era lo máximo que conseguirían, para ellos era la Amada Imposible.
Cuando salía de la Iglesia se dirigía a un café que estaba en la plaza Mayor esquina General Atienza. Pero ese día sería distinto, tanto que cambiaría su vida para siempre. Al entrar, al fondo del salón allí estaba él, un hombre de mediana edad, muy guapo y abogado que había venido a pleitear por unas lindes que en los pueblos agrícolas suelen ser motivos de discordias y a veces de tragedias. Al verlo, ella supo que era la persona que tantos años había esperado, motivo por el cual la gente supo que todos los días visitaba a un santo muy especial para ella. El al verla sintió un pellizco en el estómago y balbuceando unas palabras la invitó a sentarse..." Y con esto comienza esta historia que ha sido un sueño que escribo para que no se me olvide nunca...Nunca? Si Mamá, tu no te acuerdas porque tuviste el Alzheimer..pero te la contaba cuando ya no recordabas nada y esta noche la he soñado. Tu eres la dama de Veredas, Maricielo, y Pedro que se enamoró de ti en el bar del pueblo..Siempre estaréis en el recuerdo porque mis hijas ya saben tu historia y se la contaran a sus hijos y ellos a los suyos...Y siempre permaneceréis en la memoria de nuestra familia..! Continuará!!! Feliz domingo!!!
"

domingo, julio 01, 2012

Alteración del lenguaje en la Enfermedad de Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad progresiva y neurodegenerativa, que provoca un deterioro en la memoria, el pensamiento y la conducta de la persona que la padece. Hasta el momento es irreversible, incurable y no podemos prevenirla.
Las lesiones empiezan siempre en unas estructuras del sistema nervioso, bien determinada, que son el hipocampo y las amígdalas cerebrales.
Estas áreas son las que controlan nuestra memoria, lo que  explicaría el trastorno de memoria y consecuentemente, por qué perdemos la información almacenada en nuestro cerebro. Pero estas zonas cerebrales también intervienen en nuestra vida afectiva, en nuestras emociones, y en nuestra vida de relación, lo que podría explicar el cambio de carácter y de personalidad y posiblemente las alteraciones de comportamiento.

Conforme progresa la enfermedad se afectan otras zonas de la corteza cerebral, en particular los lóbulos frontales y temporales que intervienen en la vida social y en el lenguaje.
El avance progresivo de  la enfermedad afecta prácticamente a todas las estructura cerebrales, conduciendo a una desintegración operativa, es decir funcional de nuestro cerebro, dando lugar a la demencia tipo alzheimer (DTA) que conlleva la pérdida irreversible de las capacidades intelectuales, incluyendo la memoria, la capacidad de expresarse y comunicarse adecuadamente, de la organización de la vida diaria y de llevar una vida familiar, laboral y social independiente, lo que conduce a un estado de dependencia total y finalmente, a la muerte.

Conforme evoluciona la enfermedad de Alzheimer el lenguaje se vera más alterado y por tanto la comunicación estará más afectada.  El problema de la comunicación en el Alzheimer abarca tres ámbitos, la comunicación del diagnóstico y profesionales de la salud con el  paciente y su familia, la comunicación entre familiares y de estos con el paciente y la comunicación del cuidador principal y el enfermo.

El deterioro del lenguaje en las personas que tienen la enfermedad de Alzheimer y otras demencias es un síntoma prácticamente común a todas ellas. Pero el problema es que la afectación de la memoria es marca distintiva de todos  los pacientes con algún síndrome demencial. Esta afectación de la memoria dificulta extraordinariamente en la práctica diaria, la valoración correcta del estado del lenguaje por un lado, y por otro, la determinación de qué corresponde estrictamente a un deterioro de memoria y qué corresponde a una alteración del lenguaje.

En este sentido, la memoria está implicada principalmente mediante los sistemas de memoria operativa o de trabajo Working Memory y de la memoria semántica.
Memoria operativa es un sistema encargado de mantener la información por un periodo breve de tiempo (entre 15 y 30 segundos), al mismo tiempo tiempo que se realizan otras operaciones cognitivas. Cuando hay alguna alteración de la Memoria operativa hay  muchas dificultades para un lenguaje normal, fundamentalmente la comprensión y expresión del habla.

En relación con la alteración de la memoria semántica (memoria de conocimientos): se manifiesta por pérdida progresivo de los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida. Se va perdiendo el conocimiento de los  objetos, de su uso, de los gestos, de la palabra. El trastorno de la memoria semántica se manifiesta en múltiples situaciones: ser capaz de repetir o leer una palabra pero no poder evocar su significado (denominación), mostrar extrañeza ante un objeto y no saber manipularlo (semántica de uso), ser incapaz de clasificar objetos, etc.

Conforme avanza la enfermedad de Alzheimer, en sus distintas fases se manifiesta un acusado deterioro del lenguaje:

Fase inicial: 
  • Disminución de la riqueza expresiva, con parafasias.
  • Disminución en la iniciativa del habla.
  • Lenguaje menos conciso.
  • Repeticiones conceptuales.
  • Dificultad para encontrar las palabras (ANOMIA).
  • Dificultad para la comprensión compleja.
  • Alteraciones leves en la escritura.
  • Dificultades leves en la lectura. 
Fase moderada: 
  • Aumento empobrecimiento expresivo.
  • Aumenta la perseverancia en la comunicación de conceptos.
  • Circunloquios, ecolalias y jerga.
  •  Escasas comprensión sintáctica.
  •  Repetición levemente alterada.
  •  Lecto-escitura más alterada.

 Fase avanzada: 
  •  Disminución severa del lenguaje espontáneo con aumento del número de errores.
  •  Lenguaje incomprensible con estereotipias y aumento de ecolalias y palilalias.
  • Aumenta la Anomia.
  •  La comprensión muy alterada, incluso para órdenes muy sencillas.
  •  La lecto-escritura nula o casi desaparecida.
  • Conforme avanzada la enfermedad, aparece el síndrome afásico-apráxico-agnósico.

 La comunicación con el paciente de Alzheimer y otras demencias.

Comunicarse con una persona con Alzheimer es un todo un reto. Con el fin de mantenerle en contacto con las personas que le rodean tendrá que motivarle a pesar de que sus capacidades cognitivas estén muy reducidas.

Saber cómo hay que comunicarse es importante. Necesitará utilizar diferentes maneras para hacer que le lleguen los mensajes, porque la persona cada vez será más incapaz de expresar sus ideas en palabras y menos capaz de entender lo que se le está diciendo. El lenguaje verbal deberá ir acompañado de la comunicación no verbal. Teniendo en cuenta que una suave caricia (comunicación dérmica), movimientos corporales, la expresión de la cara… (kinesia) y el tono de su voz (paralenguaje)…etc,  pueden conformar mensajes a los que la persona con Alzheimer puede que responda. Estas estrategias se deberán hacer a lo largo de toda la enfermedad, en todo momento y fase de la misma.

Deberemos tener en cuenta los principios generales de la comunicación y poner en prácticas las habilidades y estrategias comunicativas que en parte ya henos vistos cuando hemos tratado de los aspectos generales de la comunicación.

La comunicación requiere de mucha paciencia y mucha imaginación. Las siguientes orientaciones pueden resultarle útiles:

1. El entorno

La comunicación siempre es más fácil si no están pasando otras cosas al mismo tiempo. Mantenga su domicilio tranquilo y silencioso. Por ejemplo, si la televisión o radio está distrayendo a la persona que padece la Enfermedad, apáguelo.

2. Cuando se acerque llama su atención

Acérquese a la persona despacio y de frente, háblele presentándose con su nombre y quién eres (0,46-1,20 metros; si entra en su espació intimo (menos de 46 cm) puede desencadenar una reacción catastróficas. Suavemente, toque su mano o su brazo para llamar su atención. No empiece a hablar hasta que sepa que está preparado para escuchar.

3. Contacto ocular

Si es posible, siéntese frente a él, quédese así y mantenga el contacto ocular sonriendo, a la misma altura de su ojo; si mira al paciente desde arriba lo puede asustar y también desencadenar una reacción catastróficas.

4. Hable despacio y claro

Utilice palabras sencillas y frases cortas. Hable claramente y despacio. Si la persona tiene problemas auditivos, acérquese y baje el tono de su voz. Y no le hable como si fuera un niño.

5. Enviar un solo mensaje

Mantenga una conversación sencilla dependiendo de la fase la enfermedad y de la evolución del lenguaje. No incluya muchos pensamientos e ideas al mismo tiempo. No dé muchas opciones. Las preguntas que se pueden contestar con un “si” o un “no” son mucho más fáciles de contestar que las preguntas abiertas. Repita la pregunta exactamente igual se ha de hacerlo.

6. Atento a las reacciones

Las reacciones que tenga a lo que dice pueden darle una idea de lo que entiende. Ponga atención en las expresiones de su cara a la comunicación no verbal.

7. Repita la información importante

Si la persona no ha entendido el mensaje en un primer momento, repítalo, utilizando las mismas palabras. No lo interrumpa y dele tiempo para contestar.

8. Háblele bien y enséñale objetos

Hable despacio y con un tono de voz adecuado. No grite, y mucho meno le riña. Muéstrele lo que quiere decir con palabras. Por ejemplo, si le va a lavar la cabeza, tenga el champú y la toalla en sus manos mientras se lo explica. Muéstrele objetos con valor sentimental, fotos, libros,..etc.

9. Hágale participar de las reuniones familiares
El enfermo tiene que participar de los acontecimientos familiares, en todas las etapas la enfermedad, incluso en estado avanzado se deber reunir alrededor con precaución de no alterarlo.

10. La importancia de la comunicación no verbal

Un gesto, una caricia, una sonrisa, un beso, una lagrima, una mirada son elementos cargados de afectos que se convierten en los únicos vínculos comunicacionales afectivos cuando el paciente esté sumido en un mutismo prácticamente absoluto.

1. Fernández, L. Geros. Temas de gerontologia, 2010-2012.
2. González-Cosío M. Manual para el cuidador de pacientes con demencia. Recomendaciones para un cuidado de calidad. Ed. Lundbeck, 2009.
3. Junqué, C. Y Jurado, MA (1994) Envejecimiento y demencias ... Barcelona, ​​Martínez Roca .
4. Perelló, J.: Trastornos del habla , 5.ª edición, Barcelona, Masson, 2004