lunes, abril 09, 2012

La disfagia

Son muchas la enfermedades y  síndrome que provocan  disfagia,  los accidentes cerebrovasculares, los tumores en la garganta, la enfermedad de Alzheimer,  la enfermedad de  Parkinson, las traqueotomías y otras pueden derivar en problemas que afectan a la lengua, los músculos de la garganta o el esófago. La disfagia es está provocada tipo de alteraciones, un problema que provoca dificultades graves para tragar.
La frecuencia de disfagia según algunos estudios es:
ACV (30%), Parkinson (60%), Alzheimer (80%),   ancianos institucionalizados (>60%),  ELA (60%)
y esclerosis múltiple (44%).

1. Causas fisiológicas:
  •          Disminución secreción salival y tensión labial.
  •          Disminución de la fuerza de la  región orofacial y  faríngea y de la fuerza de masticación.
  •          Disminución de coordinación musc.linguales.
  •          Alteraciones neuromusculares deglutorias.
  •          Mala dentición, mal ajuste de  la prótesis dental   o escasa higiene oral.
2. Causas de la disfagia en el Alzheimer:
  •       Agnosia táctil-oral a la comida.
  •       Apraxia para comer y  apraxia deglutoria.
  •       Reducción de la movilidad lingual.
  •       Disminución salivación y sequedad de boca.
  •       Retraso en el  disparo del reflejo deglutorio  faríngeo.
  •       Disminución de la percepción de olores y sabores.
  •       Disfagia a líquidos y a sólidos progresiva.
Casi siempre la disfagia se manifiesta por atragantamientos, provocados por ciertos problemas para formar en la boca el bolo alimenticio o para que el bolo vaya desde la boca hasta el estómago.


En el adulto mayor también hay otras causas como:

  •       Ausencia de dientes.
  •       Mala adaptación de la dentadura postiza.
  •       Las lesiones en la lengua o las encías.
3. Plan de cuidados para la disfagia
La disfagia puede provocar infecciones respiratorias, problemas nutricionales. Para evitarla o superarla debes seguir un plan de cuidados:
  • Modificar la consistencia de los alimentos,
  • Tomarlos en pequeñas cantidades.
  • Realizar ciertos ejercicios.
  • Nutrirte adecuadamente.
Algunos ejercicios para evitar o reducir la disfagia:
  •        Sonríe exageradamente.
  •        Junta los labios y échalos hacia adelante como para dar un beso.
  •        Sostén el mando de una cuchara con los labios, presionándolo.
  •        Saca y mete la lengua rápidamente de la boca.
  •        Haz círculos con la lengua pasándola por los dientes, encías, paladar y por debajo de la lengua.
  •        Pasa el dorso de la lengua por todo el paladar, desde adelante hacia atrás.
  •        Haz como si masticases un trozo de pan o un chicle realizando los movimientos muy exageradamente.
Técnicas posturales:

  •       Siempre que se pueda evitar comer en la cama.
  •        Come sentado y una silla de respaldo corto para ayudar a que la espalda se incline hacia delante.
  •        Cabeza flexionada hacia adelante con la barbilla hacia el pecho, dando la comida en esta posición.
  •        Con barbilla hacia abajo desde que introduzcas el alimento en la boca hasta que acabe de tragar.
  •        El cuidador deberá colocarse frente al enfermo, pero a una altura por debajo del asiento de su silla.
Si el paciente no abre la boca:

  •        Dar órdenes cortas y claras como “abre la boca”.
  •        Comunicarse con gestos imitando la apertura de la boca.
  •        Tocar el labio inferior con la cuchara o hacer una pequeña presión en la barbilla para que abra la boca.
·     Si deja la comida en la boca, colocar la cuchara en medio de la lengua, haciendo una ligera presión hacia a abajo, mientras colocar la comida en la boca.
Da bueno resultado poner la cuchara en agua helada entre cucharada y cucharada, la sensación de frío ayuda a mejorar el reflejo de la deglución.

Higiene:

  •        Realizar la higiene dental después de cada comida.
  •        Si no se puede utilizar dentífrico, puedes usar una gasa impregnada de enjuague bucal.
  •        Limpieza de dientes, encías, paladar y lengua. Realízala siempre de atrás hacia la punta de la lengua.
Con la higiene adecuada se evita infecciones respiratorias causadas por la saliva contaminada por bacterias que pueden crecer con los restos de la comida.

1 comentario:

Titis's company dijo...

yo lo he padecido con un familiar muy cercano, y su causa ha sico por un ictus.
gracias a una enfermera conocida que nos dijo lo que debiamos estimular, al cabo de 4 meses empezo a tragar alimentos.