jueves, septiembre 20, 2012

Trastornos de la memoria en la EA


 “Una memoria ejercitada es guía más valiosa que el genio y la sensibilidad”.
(Johann Christoph Friedrich von Schiller)
Sabemos que  a lo llamamos memoria, en realidad son diferentes memorias que consiste en registrar, almacenar y utilizar la información que percibimos por los diferentes canales sensoriales: visual, auditivo, epidérmico, etc.
Una de las características más importantes de nuestra memoria es que no es un estado sino un proceso activo, mediante el cual no nos limitamos a guardar la información tal cual, como si fuera un almacén donde ponemos cosas, sino que la consolidamos y modificamos.
Pero la memoria, esta maravillosa capacidad cognitiva, puede fallar. Imaginemos que tenemos un AVC (accidente vasculo cerebral) o una enfermedad neurodegenerativa, pues toda la información que olvidamos antes de la enfermedad es lo que llamamos amnesia retrógada; y la incapacidad para aprender algo, fijar algo nuevo, es lo que se denomina amnesia anterógrada.
En el caso de la EA el déficit de memoria es el trastorno fundamental que define la enfermedad, es como su marca, pero cuidado, la EA y otras demencias pueden iniciarse con otros síntomas, como apatía, anosmia, depresión y ansiedad, irritabilidad, conducta sexual inapropiada, etc. Dicho de otro modo podemos tener Alzheimer sin problemas de memoria, y es que hay que diferenciar que no es lo mismo EA que demencia. La EA es la enfermedad orgánica neurodegenerativa que nos conduce inexorablemente a la demencia, que la manifestación de un conjunto de síntomas que constituyen el síndrome demencial, entre los que se encuentran, el afásico-apráxico-agnósico (no habla, ha perdido las habilidades instrumentales y no conoce) esto es en término generales, porque la enfermedad se manifiesta de manera muy diferente en cada persona.

¿Y cómo afecta el alzheimer a nuestra memoria?

Memoria episódica
Pues lo primero que se afecta es la memoria episódica que es de carácter explicito, es decir, consciente. Se manifiesta por olvidos progresivos de los acontecimientos vividos (amnesia anterógrada). Inicialmente, estos olvidos afectan a los acontecimientos vividos en la actualidad más reciente. Más adelante se van borrando recuerdos cada vez más antiguos (amnesia retrógrada), siguen la Ley de Ribot. Estas alteraciones contribuyen, en parte, a la desorientación en el tiempo y el espacio que sufren los enfermos de Alzheimer.
El trastorno de la memoria episódica da lugar a síntomas como: haber ido a visitar a un amigo y no recordarlo, preguntar repetidamente sobre algo, olvidar los encargos o las citas, leer un libro y al día siguiente no recordar lo leído, negar hechos recientes… Estos ejemplos corresponden a fallo de la memorización, es decir, a la amnesia anterógrada. Cuando los trastornos son más graves, los pacientes pueden olvidar el nombre de los hijos, el fallecimiento de un familiar ocurrido muchos años antes, el lugar donde trabajaron o vivieron… Estos ejemplos corresponden a la supresión de información ya registrada, es decir, a la amnesia retrograda. Cuando falla la memoria más reciente y aún está preservada la remota pueden darse situaciones como, por ej haber olvidado que hace poco se ha celebrado las bodas de oro, pero recordar relativamente bien detalles del día de la boda.
Los correlatos neuroanatómicos de la memoria episódica son la corteza entorrinal, el hipocampo y el circuito límbico que incluye el cíngulo, los fórnix, tálamo anterior y cuerpos mamilares.
Esta memoria se explora pidiendo al enfermo que aprenda una determinada información: una dirección, una historia corta,… y haciendo que la recuerde después de un tiempo. Si no la recuerda, se puede hacer la prueba de administrarle pistas. Si aun así no la recuerda tiene un déficit de fijación de la información: patrón amnésico hipocámpico del Alzheimer.
Si el rendimiento mejora con las pistas, el déficit es de evocación (patrón frontosubcortical característico de la depresión o la enfermedad vascular subcortical y otras demencias subcorticales).
Los estudios de neuroimagen muestran atrofia precoz  de estas zonas cerebrales.

Memoria operativa
Es la capacidad de mantener temporalmente la información en la mente y manipularla mientras se realizan tareas mentales. Constituye otro elemento habitual en las fases iniciales de la enfermedad de alzheimer. En la EA se altera la capacidad propia del sistema de planificación y control atencional (el llamado
El trastorno de las capacidades de memoria de trabajo se manifiesta en tareas cognitivas de la vida diaria básicas, instrumentales y avanzadas (AVD-B-I-A), como el cálculo del dinero en una compra, la compresión de frases complejas, el razonamiento y la resolución de problemas o el seguimiento  de una conversación entre varias personas. Los pacientes fallan, en especial, en las tareas que requieren planificación y control, es decir, las habilidades ejecutivas.

Trastorno de la memoria semántica
La memoria semántica es la de los conocimientos y no está sujeta ni al tiempo ni al espacio.
La alteración de esta memoria se manifiesta por olvido progresivo de los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida. Se va perdiendo el conocimiento de los  objetos, de su uso, de los gestos, de la palabra. Este trastorno aparece en múltiples situaciones: la persona es capaz de repetir o leer una palabra pero no poder evocar su significado, mostrar extrañeza ante un objeto y no saber manipularlo (semántica de uso), etc.

Trastorno de la memoria procidemental
Es una memoria de procedimientos automáticos, de aprendizajes no conscientes, como montar en bicicleta. Se encuentra preservada en la EA, al menos en las fases iniciales. En estos casos, el paciente es capaz de realizar aprendizajes de tareas, aunque es incapaz de recordar las sesiones y el proceso de aprendizaje: el aprendizaje se realiza a nivel no consciente.
Esta memoria no declarativa no tiene correlaciones anatómicas con los lóbulos temporales mediales y diencéfalo, motivo por el que muchos pacientes con EA pueden tener alteraciones en estas zonas del cerebro con amnesia  de memoria episódica o semántica pero pueden conservar habilidades motoras como la de tocar el piano, etc.

Procesos de la memoria
Nuestra memoria no es un almacén inactivo de recuerdos, todo lo contario, en su génesis intervienen:
  •        Codificación, mediante la cual se realiza la recepción y el procesamiento de la información recibida, es decir, se registra la información.
  •    Almacenamiento y consolidación, es la creación de un registro permanente de la información.
  •       Recuperación o evocación o recordar la información almacenada.

Así pues, podemos decir que la memoria humana es la función cerebral que resulta de conexiones sinápticas entre neuronas mediante la que el ser humano puede retener experiencias pasadas. Los recuerdos se crean cuando las neuronas integradas en un circuito se activan y refuerzan la intensidad de las sinapsis, memoria a corto plazo (MCP). Si este reforzamiento es permanente, se produce el proceso de consolidación y estaríamos ante lo que llamamos memoria a largo plazo (MLP).
Estamos viendo que nuestra memoria tiene una base neurobiológica: neuronas con sus axones y dendritas, sinapsis, neurotramisores, genes y proteínas. Precisamente en un estudio reciente investigadores israelíes han descubierto que la proteína PSD-95 interviene en la génesis de la memoria.

Los cuidados de la memoria
La memoria pertenece a nuestro cerebro y a nuestra mente, y a diferencia de los animales que solo viven el presente, nos sirven para recordar el pasado y planificar nuestro futuro.
Algo tan maravilloso como la memoria, la cuidamos poco, diría que muy poco. Y que podemos hacer para preservarla, pues muchas cosas.

1. La alimentación y nutrición, que sea adecuada, esto es, suficiente en calidad y cantidad. Que sea equilibrada con todos los nutrientes. Eliminando grasas animales y azucares, cantidad adecuada a nuestra constitución, edad, circunstancias fisiológicas y procesos patológicos.
Una copa de vino tinto con la comida es muy beneficiosa. Antioxidante.
En definitiva que sea saludable, cardioprotectora y neuroprotectora. Tipo mediterráneo por ejemplo.

2. Evitar los tóxicos: tabaco, alcohol y demás sustancias aditivas, casi todas producen muerte celular o dañan las sinapsis.
3. Evitar los factores de riesgos cardiovasculares: obesidad, hipertensión, colesterol, … y diabetes.
4. Manejo adecuado del estrés.
5. Ejercicio físico adaptado a la edad de la persona, siempre mejor aeróbico. Mínimo media hora diaria al menos cinco días a la semana.
6. Sueño de calidad y las horas suficientes según edad.
6. Mantener relaciones interpersonales y sociales activas. Evitar el aislamiento social.
7. Actitud optimista ante la vida.
8. Ejercitar la memoria con actividades cognitivas: leer, juegos, crucigramas,…
9. Para aquellas personas que empiezan a tener trastornos de memoria asociados a la edad, es esencial acudir a talleres de memoria.
Todos estos cuidados y actividades son saludables y neuroprotectoras que crean salud. No olvidemos que el estilo de vida es fundamental para nuestra salud.
Para acabar este artículo pensemos que nuestro cerebro es muy “listo”, en cualquier momento se cuelga, como la memoria RAM de un ordenador, es nuestra memoria de trabajo, pero no se apure, no se ponga nervioso/a, espere, la información volverá; aunque parezca que no, él, nuestro cerebro, esta trabajando activamente para resolver el problema en nuestras redes sinápticas, solo ha sido un olvido…. Pero si esto se repite mucho, y se da cuenta que le ocurre a menudo y sobre todo que no recupera la información, pida ayuda profesional.


martes, septiembre 18, 2012

Los sistemas de memoria

“La memoria es una función cognitiva que permite al ser humano registrar las diferentes informaciones que llegan al cerebro, almacenarlas y utilizarlas cuando sea necesaria o cuando se requiera. La memoria permite el encadenamiento y conexión temporal de unos sucesos con otros, ayudando a unir experiencias a lo largo del devenir temporal de los días, meses y años”. Markowitsch (2000)
“Si nuestras memorias fuesen perfectas y no fallasen nunca en los momentos de necesidad probablemente no sentiríamos el menor interés por ellas”. Ch.N. Cofer (1976).
Habitualmente somos poco conscientes de la importancia y del uso de nuestra memoria, solo nos damos cuenta de ella en algunos momentos en que recordamos algo, pero no es así, porque todas nuestras actividades, todo lo que hacemos, es decir nuestro comportamiento, depende en gran medida de la integridad de la nuestra memoria.
1. Explicación de la memoria
La memoria no puede ser estudiada desde una sola perspectiva, sino que por su complejidad y su funcionamiento ha de ser explicada desde varios niveles de análisis.
En 1885, H. Ebbinghaus inicia los estudios experimentales de la memoria estudiando las curvas de aprendizaje y de olvido, creando listas de sílabas sin sentido.
La psicología conductista en la primera mitad del siglo XX, no presta especial interés por el estudio de la memoria, excepto algunos psicólogos experimentales, principalmente norteamericanos, que estudian la conducta verbal, mediante el aprendizaje de pares asociados (el primer par de palabra es el estímulo y el segundo la respuesta).
A partir de los años 50, con el inicio de la psicología cognitiva la investigación de la memoria se convierte en un tema central desde la perspectiva del procesamiento de la información.
Como sabemos, la memoria se puede considerada como un almacenamiento de información. En el que distinguimos:
  • Codificación, mediante la cual se realiza la recepción y el procesamiento de la información recibida, es decir, se registra la información.
  • Almacenamiento, es la creación de un registro permanente de la información.
  • Recuperación o evocación o recordar la información almacenada.

En la actualidad la memoria se estudia, desde una perspectiva psicológica que pretende explicar la memoria, sus sistemas, sus funciones y la relación con nuestro comportamiento. Por otro lado, desde un nivel neurofisiológico, intentando conocer las estructuras nerviosas y funcionamiento implicados en los procesos de memoria.
2. Los sistemas de memoria
De las múltiples funciones que la memoria realiza y la distinta información sensorial que almacena nace el concepto de sistema de memoria. Desde este punto de vista lo que llamamos memoria es en realidad un conjunto de entidades (memorias diferentes) que hacen funciones diversas pero que no actúan de manera independiente sino cooperativamente.
Podemos definir el concepto de sistema de memoria como un sistema con la capacidad de registrar, almacenar y utilizar posteriormente esta información.
El psicólogo norteamericano William James (1890) fue el primero en distinguir entre memoria primaria y memoria secundaria que juntos con los estudios de Broadbent sobre la atención sirvieron de antecedente para el Modelo Multi-almacén de Atkinson y Shiffrin (1968).
Son los primeros modelos que intentan dar una explicación global de los sistemas de memoria o estructuras que integran la memoria humana. Dividen a la memoria entres sistemas:
  •        Memoria sensoria (MS): en este sistema se registran las sensaciones y permite reconocer las diferentes car acterísticas de los estímulos.
  •          Memoria a corto plazo (MCP): contiene la información que necesitamos en el presente.
  •     Memoria a largo plazo (MLP): almacena todos nuestros conocimientos para ser utilizados posteriormente.

3. Memoria sensorial
Se denomina memoria sensorial a la capacidad de retener brevemente los estímulos percibidos a través de los sentidos. Aunque hay pruebas de esta memoria, estas son contradictorias, por eso se duda de su existencia como sistema independiente. Se organiza en:
La memoria icónica
Los estímulos visuales duran más tiempo del que realmente permanece delante de nuestros ojos. Esta permanencia es necesaria para que se pueda completar los procesos de percepción aún en ausencia del estímulo. Los estímulos visuales genera una huella isomórfica de la realidad. O sea es una replica del estímulo pero sin significado para nosotros, no se ha reconocido aún el objeto. Entonces, ¿cómo dotamos de significado a los objetos? Porque la Memoria Funcional u operativa o de trabajo, que es una capacidad de la Memoria a Corto Plazo (MCP) conecta los estímulos que entran con alguna representación que tenemos en la memoria a largo plazo (MLP). La memoria icónica o visual es de muy corta duración, entre 200 y 300 mseg y registra imágenes y figuras.
La memoria ecóica
Es un sistema parecido a la memoria icónica y se ocupa de registrar los estímulos auditivos, sonidos y palabras. Se estima que su duración es superior a la de la memoria icónica, entre 1 y 2 segundos.
4. Memoria a Corto Plazo (MCP)
Toda información seleccionada y atendida por la memoria sensorial se almacena durante un cortísimo periodo de tiempo (menos de 1 minuto)  en el sistema de memoria a corto plazo, con una capacidad limitada a (7+- 2) elementos.
Esta memoria se conoce también con los nombres de memoria inmediata, memoria primaria, memoria activa o memoria operativa (Working memory), siendo utilizado este último término por vez primera por Alan Baddeley en 1976 para explicar que la memoria de trabajo realiza dos funciones: primero, es capaz de mantener una información en la mente no estando dicha información presente. Segundo, puede manipular esa información permitiendo intervenir en otros procesos cognitivos superiores. El concepto de memoria de trabajo de Baddeley y Hitch fue ampliado por Barddely (2000) añadiendo el buffer episódico, quedando el modelo con los siguientes cuatros componentes:
  •       Sistema ejecutivo o ejecutivo central: es un modelo análogo al del Sistema Atencional Supervisor (SAS) de Shallice y Norman “es un sistema por medio del cual se llevan a cabo tareas cognitivas en las que interviene la memoria de trabajo, y que realiza operaciones de control y selección de estrategias” (Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005).
  •     Bucle fonológico: “hace referencia a un proceso de control basado en el repaso articulatorio. Este subcomponente actúa, por tanto, como en un sistema de almacenamiento provisional que le permite utilizar el sistema subvocal hasta que su cerebro procese esa información. Es relevante para el almacenamiento transitorio del material verbal y para mantener el habla interna que está implicada en la memoria a corto plazo” ( Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005).
  •     Agenda visuoespacial: “opera de forma similar al bucle fonológico, sólo que su contenido se centra en mantener y manipular imágenes visuales” (Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005). Su función sería la creación la creación de imágenes, o en el aprendizaje de un itinerario.
  •   Buffer episódico: “.Se trata en definitiva, de un sistema de donde se almacena simultáneamente información de los dos primeros componentes y de la memoria a largo plazo, de modo que se crea una representación multimodal y temporal de la situación actual” (Tirapu y Muñoz-Céspedes, 2005).  

                             Diagrama de flujo entre Memoria Operativa y Memoria Episódica  según Baddeley (2000)

Memoria a Largo Plazo (MLP)
La memoria a largo plazo (memoria remota, memoria diferida), permite que la información se almacene de forma duradera. Podemos dividir esta memoria en memoria explícita (declarativa) y memoria implícita (no declarativa).
Memoria implícita
Este tipo de memoria se caracteriza porque no contiene recuerdos y su funcionamiento es inconsciente. Es la  base de formas de aprendizaje mecánico (hábitos), montar en bicicleta, conducir, tocar un instrumento musical, etc. La memoria no declarativa no tiene correlaciones anatómicas con los lóbulos temporales mediales y diencéfalo, este es el motivo porqué muchos pacientes con EA pueden tener alteraciones en estas zonas del cerebro con amnesia  de memoria episódica o semántica pero pueden conservar habilidades motoras como la de tocar el piano, etc.
Memoria explícita
Comprende el conocimiento objetivo de las personas, los lugares y los objetos y lo que ello significa. Esta memoria es consciente.
Está correlacionada con el sistema hipocampal y otras estructuras del lóbulo temporal medial del cerebro. El hipocampo es sólo una estación transitoria en el camino hacia la memoria a largo plazo. El almacenamiento a largo plazo del conocimiento episódico y semántico radica en diferentes áreas de la corteza cerebral (Morgado, 2005).
Cuando se produce lesión en las áreas de asociación desaparecen o se alteran los recuerdos almacenados en estas áreas antes de producirse el daño.
Tulving fue el primero en clasificar la memoria explícita en episódica y semántica:
Memoria episódica
La memoria episódica o autobiaográfica almacenar y recordar acontecimientos de nuestra vida.
Las áreas de la neocorteza que aparecen estar implicadas es este sistema de memoria son las zonas de asociación de los lóbulos frontales. Estas áreas prefrontales trabajan con otras zonas de la corteza para posibilitar el recuerdo de dónde y cuándo sucedió un acontecimiento (Kandel, 2001).
Memoria semántica
La memoria semántica hace referencia a los conocimientos, “el saber”, “la cultura” de una persona. No está sujeta a una referencia espaciotemporal, (¿Cuál es la capital de España?).


Clasificación y localización anatómica.
Adaptado de Squire y Knowlton (2000)  (José María Ruiz-Vargas, Memoria y Olvido, Editorial Trotta 2002.



Referencias:
Atkinson, R., y Shiffrin, R. (1968). Human memory: A proposed system and its control processes. En K. W. Spence y J.T. Spence (Eds.). The psychology of learning and motivation: Advances in research and theory (Vol. 2). New York: Academic Press.
Baddeley AD, Hitch GJ. (1974). Working memory. In Brower GA, ed. The psychology of learning and cognition. New York:Academic Press.
Baddeley, AD. (2000). The episodic buffer: a new component of working memory. Trends Cogn Sci, 4, 417-23.
Kandel, R. (2001). Principios de neurociencia. Madrid: Editorial McGRAW-HILL/ INTERAMERICANA (pp. 1227 – 1246).
Ruiz-Vargas, JM (1995). Psicología de la memoria. Alianza.
Tirapu-Ustárroz, J. y Muñoz-Céspedes, J.M. (2005). Memoria y funciones ejecutivas. Rev. Neurol; 41(8): 475-484.
Tulving, E. y Thomson, D.M. (1973). Encoding specificity and retrieval processes in episodic memory. Psychological Review, 80, 352-373.